Razones para hacer testamento

Razones para hacer testamento.

Siempre que alguno de mis clientes me pide consejo sobre si debe o no hacer testamento le respondo, sin vacilar, que siempre es conveniente. Siempre es bueno el momento para otorgar nuestras disposiciones de última voluntad.

 

Son muchas las personas que no hacen testamento; no es necesario -dicen- y cuesta dinero... sí, pero casi todas ellas, casi todas, no lo hacen porque no les han informado de un dato importante, que puede que les sorprenda al saberlo, en una sociedad -como la actual- tan economizada: es uno de los documentos más rentables para el ciudadano. Y lo es por tres cosas:

1ª.- Es barato: lo normal es que no cueste más de 40 € (para los que aún piensan en las antiguas pesetas estamos hablando de 6.640 ptas). El documento que lo suple, el acta de herederos abintestato, de 150 a 200 €.

2ª.- Es muy útil y conveniente: en el despacho, el notario le asesorará gratis e igualmente le orientará sobre cómo redactar su testamento, sea cual sea su situación. Usted podrá hacerle las preguntas que quiera, contándole cual es su voluntad, y el fedatario le propondrá distintas soluciones con palabras sencillas, para después redactarle el testamento. Y al anticipar conflictos que pueden darse en el futuro y adoptar medidas frente a ellos estamos evitando costes innecesarios, tanto en términos emocionales como puramente económicos. 

3ª.- Es relativamente sencillo, pues, insisto, el notario le ayudará a despejar sus dudas y, cuando conozca su voluntad, le redactará el testamento. Solo hace falta el DNI. No tiene que traer escrituras, ni certificados bancarios, ni documentación adicional y usted se evita  la tramitación porque el Notario se encarga de custodiarle su testamento y remite al Registro de Últimas Voluntades en Madrid su reseña, sin desvelar su contenido, que es confidencial.

 

Con el testamento podemos prever y solucionar muchos conflictos:

1ª.- Nombrar heredero. 

Es la persona o personas que queremos que reciban nuestras cosas. En testamento se les llama a recibirlas; se les confiere así el título de herederos. Puede usted llamar a quien quiera pero algunas personas (quienes tengan legitimarios) tienen limitada esta facultad de hacer llamamientos en el sentido de que deben dejar algunas de sus cosas a otras que guardan cierta relación con ellas: son los llamados legalmente “legitimarios (los descendientes del testador, su cónyuge, sus ascendientes). Y tenga en cuenta que podrá favorecer a sus hijos nacidos, como a los que van a nacer y a los que aún ni siquiera están concebidos, siempre y cuando su identidad quede suficientemente detallada en el testamento.

El notario le informará y asesorará sobre estos particulares, pues existen distintas posibilidades que autoriza la ley para satisfacer su legítima a los legitimarios y cumplir legalmente con ellos; por ejemplo, una tan sencilla como podría ser en caso de matrimonio con hijos: cada uno de los padres designará en el testamento como herederos a sus hijos, que son sus legitimarios. Otra posibilidad es que el testador ordene en su testamento a alguno de sus hijos -a quien adjudique bienes-  pagar la legítima en metálico a sus hermanos.

Es un llamamiento universal, que quiere decir que el testador llama a una persona para ser su sucesora en todo su patrimonio o parte del mismo. Aquí hay que tener presente el caso de que el testador, sabedor de la existencia de deudas en su patrimonio, puede hacer partícipes -a través del testamento- a los herederos que nombre; los herederos no solo reciben bienes del causante o fallecido (activo patrimonial) sino que reciben también las deudas (pasivo). No se puede aceptar una herencia en parte, como “decir a los bienes sí, y a las deudas, no”. Pero, al menos, podrán los herederos decirle al notario -a la vista del testamento- que repudian la herencia, para que el fedatario lo haga constar legalmente, y así no reciban ni asuman el pago de deuda alguna. 

2ª.- Nombrar legatario.

Hacer legados. Un legado es una disposición que se realiza en cosas concretas. En testamento se identifica la cosa y se nombra al legatario destinatario de ella. Cuando fallezca el testador serán los herederos llamados por él quien entreguen la cosa legada al legatario, por medio de la firma del correspondiente documento de entrega ante notario. Sirve cuando quiere dejarse algún objeto concreto a alguien. Naturalmente, aquí el notario también le asesorará pues en las cláusulas de los legados pueden imponerse ciertos elementos accidentales como el término, la condición o el modo.

3ª.- Mejorar a los hijos o nietos.

Para ajustar entre los hijos el reparto de los bienes que a través de testamento y fuera de él van a recibir; el fin perseguido es que los lotes de los hijos sean iguales, o bien desiguales, porque deban serlo así, a juicio del testador.

4ª.- Establecer sustituciones

Como los llamamientos pueden resultar fallidos, por ejemplo si el llamado fallece antes que el testador, conviene prever también esta situación. Ese conflicto se soluciona en el testamento estableciendo un llamamiento que denominamos “defectivo”: llamo a mi herencia a “A”, pero si fallece antes que yo, llamo a “B”, que ocupará su entera posición.

También pueden hacerse llamamientos “sucesivos”: llamo a mi herencia a “A”, pero con la obligación de conservar y transmitir los bienes a su muerte a “B”. Esta posibilidad tiene límites y admite modalidades, por ejemplo, estableciendo ciertas excepciones a la obligación de conservar y transmitir los bienes. 

5ª.- Regular los derechos sucesorios del cónyuge viudo. 

Los derechos sucesorios del viudo se concretan en un derecho de usufructo sobre una parte de la herencia del testador. Su contenido aumenta o disminuye en la porción que marca la ley, según las personas con las que concurra al fallecimiento del testador. Pero, sea cual sea, a través del testamento puede el testador ampliar los derechos sucesorios del viudo para que, a su muerte, quede en mejor situación, o bien restringirlos expresándole al notario que su voluntad es reducirlos al mínimo legal. 

También puede el cónyuge en testamento, delegar al otro la facultad de mejorar y distribuir la herencia entre hijos o descendientes comunes, otorgándose un mayor poder sobre el patrimonio familiar en beneficio del viudo frente a los hijos, haciéndole fuerte en la conservación de la empresa familiar y facilitando su transmisión.

6ª.- Realizar la partición de sus bienes.

Partición.- El testador puede ir más allá de nombrar su heredero o legatario. Y puede establecer lotes de bienes y adjudicárselos a los herederos nombrados repartiendo entre ellos la herencia. El reparto puede no ser equitativo; y el notario le asesorará para que el reparto no vulnere -menoscabándolos- los derechos sucesorios de los futuros partícipes en la sucesión y, así, dificultar o impedir posibles impugnaciones y, en cualquier caso, con un respeto impecable de la ley.

Colación en donación.- La persona que quiere repartir algunos bienes en vida entre sus hijos puede hacerlo, por ejemplo, haciendo una donación; en ella puede establecer normas particionales, por ejemplo, decir que el favorecido tomará de menos el valor de lo donado en el momento futuro en que parta con sus hermanos la herencia, anticipándole a través de la donación su herencia futura; el notario le ayudará a la hora de hacer esta llamada dispensa de colación con total seguridad jurídica.

Valoración y adjudicación de lotes.- A la hora de hacer las valoraciones de los bienes, si quiere evitar desagradables sorpresas fiscales para sus herederos y evitar los excesos de adjudicación, o una defectuosa valoración, es recomendable que acuda a su despacho notarial. Incluso, si se lo piden, puede el fedatario aconsejar la manera más equitativa o neutral de hacer el reparto para evitar suspicacias entre los herederos, en pro de la paz familiar.

Nombrar albacea.- El albacea ejecutará la sucesión, hasta dejar totalmente ultimada la voluntad del causante, asignando y adjudicando los bienes a quien haya dejado dicho el testador en testamento. Mientras tanto, tomará las medidas apropiadas para la administración y conservación de los bienes. El nombramiento recaerá en una persona de confianza del testador que éste le indique al notario. 

7ª.- Disposiciones no patrimoniales.

+ Nombrar tutor y establecer órganos de fiscalización de la tutela. Es cierto que al fallecer uno de los progenitores, la patria potestad será ejercida exclusivamente por el otro. Pero puede darse el caso de no existir éste, o haber premuerto al testador. El tutor lo nombra el Juez, pero éste deberá comprobar primero si existen disposiciones de los padres en testamento sobre este particular, y, después tomar la decisión una vez conocidas las personas indicadas por los padres; éstas disposiciones vinculan al Juez al constituir la tutela, excepto que el beneficio del menor o incapacitado exija otra cosa.

+ Reconocer hijos.

+ Rehabilitar expresamente al indigno para suceder.

Es indigno de suceder quien ha realizado determinados actos ilícitos, de agravio u ofensa que marca la ley contra su causante; ello hace que sin necesidad de una sentencia firma que establezca que la persona ha incurrido en “indignidad” -es decir, por ley- su adquisición hereditaria resulte atacable por algún interesado. Pero el ofendido puede remitir o perdonar esa ofensa en el testamento, y rehabilitar al sujeto en cuestión a su sucesión.

+ Últimas voluntades en materia religiosa.

Disponer el entierro, ordenando que se realice conforme al rito correspondiente a la religión profesada, y otras condiciones de éste.

+ Testamento vital.

A pesar de su nombre “testamento”, el notario seguramente le aconsejará dejar consignadas estas previsiones en un acta; y es que hay que poner su contenido en conocimiento de su Centro de Salud, que a su vez lo remite a sus repositorios de información para que, en caso de siniestro o accidente, el médico que vaya a intervenir conozca si existen disposiciones de esta naturaleza adoptadas por el afectado. Recordemos el carácter confidencial, reservado o secreto del testamento.

 

Aunque esta materia da para otro post, diremos que a través del “testamento” vital o más propiamente hablando “documento de instrucciones previas”, el “testador”... 

· manifiesta anticipadamente su voluntad con objeto que ésta se cumpla en el momento que llegue a situaciones en cuyas circunstancias no sea capaz de expresarlas personalmente, sobre los cuidados y el tratamiento de su salud o, una vez llegado el fallecimiento, sobre el destino de su cuerpo o de los órganos del mismo

· también puede designar un representante para que, llegado el caso, sirva como interlocutor suyo con el médico o equipo sanitario para procurar el cumplimiento de las instrucciones previas.

Este documento, en definitiva, pone de manifiesto el anhelo de morir dignamente, y normalmente sirve para impedir que se adopten sobre el propio cuerpo medidas que supongan un encarnizamiento terapéutico y solicitar, por contra, la adopción de aquellas otras que supongan cuidados paliativos y en definitiva, un LET (Limitación del Esfuerzo Terapéutico). 

 

Para finalizar recordar a todos:

- no duden en consultar a su notario, él les orientará gratis el medio más rápido y barato.

- nadie puede hacer su testamento por usted: es un acto libre y personalísimo.

- el testamento es esencialmente revocable; puede cambiarlo si cambiaran las circunstancias.

 

Pedro J. Maldonado Ortega.

Notario de Navas de San Juan.